Espero que este les guste...
En épocas pasadas, aprendí algunas cosas sobre las artes culinarias, me enseñaron a rebanar las cebollas de forma fina para no derramar lagrimas, a picar el tomate en pequeños cubitos para que suelten mas sabor; conocí de platos típicos de la gastronomía criolla, algunos secretos, que han pasado celosamente por varias generaciones; como, la importancia de ahumar bien las hojas de vijao, para que los tamales tengan el sabor característico; el secreto de la carne en rollo, que se esconde en esa bolsita de hiervas que se pone en el fondo del agua en la que se cocina, cosas tan interesantes como que la ralladura de limón produce ese sabor tan especial en las cocadas o que para que el lomo de cerdo quede delicioso debe bañarse en caliente con bastante miel sin sacarse del horno…
Caminando por mi tierra colombiana, tuve el placer de comer cosas espectaculares, de las cuales no me dieron ningún secreto, una de las que mas recuerdo fue en cercanías del recóndito pueblo de Socha viejo, por donde andaba trabajando, un tanto perdido; después de mas de ocho largas horas de caminata, encontré un pequeño rancho, en el cual habitaba doña Tulia -aun recuerdo su nombre- anciana alegre y hospitalaria que al mirar mi cara y la de mi socio atino a ofrecerme una deliciosa sopa de habas… tengo el recuerdo todavía presente, siento el aroma de las habas cocinadas en agua con sal, sin carne, sin hueso, ni pollo, solo con unas papas mal peladas en trocitos, que francamente me sabían a gloria, la gloria de probar bocado después de mucho caminar, la gloria de saber que pronto se volverá a tomar el camino correcto y se llegara de nuevo al destino, la verdad tome dos platos, que amablemente me sirvieron y ese día comí las mejores habas de mi vida…
Tomando el tema principal de mi relato, El pollo, quiero manifestar que gracias a dios, he podido comer de muchísimas variedades de pollo y en 10 o mas preparaciones diferentes, de las mas extrañas quizás sea el pollo con frijoles dulces que probé en las montañas de bolívar, plato que orgullosamente preparaba el gran marquiño, que consistía en frijoles rojos cocinados con panela, como en melao y con mucho pollo desmenuzado, acompañado de arroz blanco y patacón, vaya que recuerdo ese plato, debió ser por la compañía en la que lo disfrute..(Bueno, esa es otra historia)…
El otro plato que no olvido es el pollo sudado, no se aleja de mi mente, por que siempre me a parecido una de las preparaciones mas sencillas, agradables y clásicas de nuestra cocina criolla; además no lo olvido por que durante mucho tiempo tuvo implícito un significado mas allá del culinario, mas que el de una comida, mas que el de un alimento que sacia el hambre y alimenta el placer de los sentidos…
Aunque parezca extraño tuve la fortuna de conocer un lugar donde el pollo sudado tiene un significado político y más que todo de poder, si, no lo escribí mal, el pollo sudado, comida obligada de los domingos significa mucho más que una reunión familiar; cuando se hablaba en la semana sobre cual seria el almuerzo que culminaría la semana y reuniría a toda la familia, todos daban opiniones sobre que platos preparar, algunos osados proponían carnes o pescados, otros ensaladas y cocidos; durante toda la semana era tema de conversación el almuerzo del domingo, todos proponían cosas diferentes y nadie mencionaba el pollo.
Después de tanto divagar, no había valiente para decirle a la autoridad que querían otro menú, nadie se atrevía tan siquiera a proponer algo adicional, todos se veían débiles, como con miedo, pero generalmente con la resignación, de saber cual seria el plato del domingo.
Pues bien como era de suponerse el pollo sudado, delicioso por demás, volvía triunfal a la mesa, lo acompañaba la cara de satisfacción de la autoridad, que simbólicamente le recordaba a sus comensales que ella y solo ella es quien da las ordenes y toma las decisiones, que en ella esta el poder de cambiar o de continuar igual, el poder de servir pollo sudado o alguna preparación diferente o adicional.
Este es el motivo por el cual el pollo sudado es tan de grata recordación, plato delicioso y fácil de preparar, que me recuerda siempre la autoridad y de alguna forma me intimida y me hace pensar que siempre será el, el un símbolo silencioso de poder.



muy bueno que haya aprendido a cocinar maestro... eso es bien impoortante en la vida, por lo menos uno ya no se muere de hambre o le toca comer frutas o enlatados. eso es bueno chino....
lo del pollo la joda es como trascendental la vaina... no en trendi lo de la cocinada y cena del pollo ese... vaya uno a saber como es..
lo cierto es que esa experiencia culinaria lo dejo bastante trastortano en sus fibras más intimas... hasta se puso a escribir y todo..
chao pues
Creo que el pollo y su entorno familiar te llego a lo mas profundo..cuidado hay mucha gallina suelta que te puede recordar ese delicioso sazon.
Recetas muy preciadas que hacen parte de nuestra diversidad cultural…
El poder del pollo sudado… queda descrito que muchos se aventuraban a emitir opiniones de que podría ser el almuerzo los domingos, grandes preparaciones o comidas sencillas, opiniones…. solo eso….. pero cual valiente asumiria el reto de preparar comida diferente al pollo sudado… que como se describe es fácil de preparar….
Al final la autoridad…. Quien hace las cosas decide que hará lo que a este le conviene…
Eso nos pasa a la gran mayoria… opinamos, criticamos….. pero no actuamos….